El cocinero vasco Martín Berasategui, que ostenta siete estrellas Michelín, ha pedido hoy en León a "todos los que mandan en el país" que incorporen en el sistema educativo infantil al menos dos horas a la semana de materia relacionada con la salud y la nutrición como asignatura para "ser mejores".
Berasategui, que ha participado en un acto organizado por Caja España-Duero y Aviva donde ha desvelado las claves de su éxito, ha asegurado en una entrevista a EFE que de esta forma España "ganaría en salud, economía y competitividad", además de convertirse en un "país pionero" a la hora de incorporar estos estudios.
Un proyecto en el que el cocinero propone que participen profesionales del sector, así como médicos, nutricionistas y dietistas que estarían "unidos" para fomentar una buena educación en cuanto a la alimentación, inculcar valores relacionados con esta área y evitar enfermedades como la obesidad.
"Tenemos la obligación de exigirles que lo hagan", ha comentado en referencia a las administraciones públicas que deben realizar ese "esfuerzo" para que los más pequeños "no crezcan de manera diferente a cómo nosotros crecimos, sabiendo diferenciar lo que es bueno de lo que es rico".
"Estamos en la obligación de enseñar. Si no, nos habremos cargado el momento más histórico de la cocina española. El futuro le corresponde a los jóvenes y el futuro de la cocina está en ellos y tenemos que ayudarles", ha explicado a la vez que considera que no hacerlo sería una "injusticia".
Por eso, considera que es necesario aprovechar este momento y tener "actitud positiva" para inculcar en los jóvenes sus conocimientos y que "sean más fuertes" que el plantel actual de cocineros españoles, de reconocido prestigio a nivel internacional.
Martín Berasategui ha realizado estas declaraciones antes de participar en un encuentro organizado por Caja España-Duero donde ha explicado cuáles considera que son los motivos de su éxito, que le ha llevado a alcanzar en el mundo de la cocina las cotas más altas, con la obtención de siete estrellas Michelín.
El cocinero vasco ha comentado que esa "clave" es una "vida llena de proyectos" que le llevan a "no perder la ilusión" y a mantener una "actitud positiva" porque el "98 por ciento de las cosas malas que nos dicen otros que nos van a pasar, al final nunca pasan".
"Soy una persona que no me preocupo. Me ocupo. He dejado 36 años de mi vida en el arte gastronómico. Me hago autocrítica para mejorar lo que he hecho ayer y procuro no hacer siempre lo mismo sólo porque haya salido bien. Nunca tengo miedo, ni vergüenza ni pereza", ha sentenciado.
Una serie de consejos que, en estos tiempos de crisis, ha trasladado también a los jóvenes emprendedores, no sólo en el mundo de la restauración, sino en cualquier ámbito como las claves para poder lograr una "vida de felicidad".