La falta de investigaciones científicas sobre el uso de nanotecnología en la comida hace que las autoridades de seguridad alimentaria no sean capaces de regular adecuadamente los productos que puedan ser beneficiosos o dañinos, señaló el viernes un comité científico británico.
El Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara alta del Parlamento británico indicó en un comunicado que es probable que el uso de nanopartículas en los alimentos y los envases de comida aumente de forma drástica en la próxima década, pero que se sabe muy poco sobre su seguridad.
"La tecnología tiene el potencial de ofrecer algunos beneficios significativos a los consumidores, pero es importante que ahora se realice una detallada y exhaustiva investigación sobre las posibles implicaciones de salud y seguridad (...) para asegurar que se identifica cualquier posible riesgo", indicó Lord Krebs, presidente del Comité y encargado de presentar el informe.
La nanotecnología se encarga del diseño y manipulación de materiales miles de veces más pequeños que el grueso de un cabello humano, llamados nanopartículas.
Esta tecnología ha sido alabada como una nueva forma de hacer materiales más fuertes y ligeros, mejores cosméticos y comida más sabrosa y sana. Sin embargo, el informe del viernes señala que la escasez de investigación científica al respecto en todo el mundo implica que sus posibles riesgos y beneficios en la comida siguen siendo desconocidos en su mayor parte.